
Entre la política y el amor
Polémica y romántica. Así podría definirse la vida del político panista Diego Fernández de Cevallos, de 69 años, quien fue reportado como desaparecido este sábado y que se presume fue plagiado en la cochera de su rancho La Cabaña este viernes, tras haber llegado –alrededor de las 11pm– en la camioneta en que se transportaba, dentro de la cual fueron encontradas huellas de sangre, y fuera de ella unos lentes, plumas y tijeras.
En 1977 contrajo matrimonio religioso en Claudia Gutiérrez Navarrete, una jovencita de 17 años de edad con quien mantuvo 3 de noviazgo. Él tenía 36. La pareja tuvo tres hijos: Diego, David y Claudia.
Tras 15 años de casados, Claudia se enteró de que el ex senador tenía otro hijo de nombre Rodrigo, que en 1992 tenía 16 años.
LILIANA ENTRA EN SU VIDA
En abril de 2004, comenzó a correr el secreto a voces: el jefe Diego, de 63 años, estaba enamorado. La afortunada era una joven tapatía de nombre Liliana León Maldonado, considerada alguna vez la mujer más bella de Los Altos de Jalisco, quien en ese entonces tenía 27 años.
La joven era divorciada y formaba parte de una de las mejores familias de Arandas, Jalisco. El panista se separó de su esposa para continuar su relación con ella.
Polémica y romántica. Así podría definirse la vida del político panista Diego Fernández de Cevallos, de 69 años, quien fue reportado como desaparecido este sábado y que se presume fue plagiado en la cochera de su rancho La Cabaña este viernes, tras haber llegado –alrededor de las 11pm– en la camioneta en que se transportaba, dentro de la cual fueron encontradas huellas de sangre, y fuera de ella unos lentes, plumas y tijeras.
En 1977 contrajo matrimonio religioso en Claudia Gutiérrez Navarrete, una jovencita de 17 años de edad con quien mantuvo 3 de noviazgo. Él tenía 36. La pareja tuvo tres hijos: Diego, David y Claudia.
Tras 15 años de casados, Claudia se enteró de que el ex senador tenía otro hijo de nombre Rodrigo, que en 1992 tenía 16 años.
LILIANA ENTRA EN SU VIDA
En abril de 2004, comenzó a correr el secreto a voces: el jefe Diego, de 63 años, estaba enamorado. La afortunada era una joven tapatía de nombre Liliana León Maldonado, considerada alguna vez la mujer más bella de Los Altos de Jalisco, quien en ese entonces tenía 27 años.
La joven era divorciada y formaba parte de una de las mejores familias de Arandas, Jalisco. El panista se separó de su esposa para continuar su relación con ella.







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